La interpretación de congresos de medicina:
formación y profesión
By Lucía Ruiz
Rosendo,
Facultad de filología y traducción,
Universidad Pablo de Olavide
lruiros@upo.es
http://www.accurapid.com/journal/33medint.htm
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Resumen
Los congresos de medicina
se destacan como uno de los eventos multilingües
que se celebran con más frecuencia en el
panorama español, y sus organizadores suelen
recurrir a los servicios de interpretación.
Dados estos dos factores, los congresos de medicina
brindan grandes posibilidades laborales a los intérpretes
de conferencias, especialmente aquellos cuya combinación
lingüística sea inglés-español,
pues actualmente el inglés se define, sin
duda alguna, como la lingua franca de la
medicina. El objetivo del presente artículo
es analizar (1) las características específicas
que definen esta tipología de congresos,
(2) los aspectos relacionados con el mercado laboral
y (3) las posibilidades de formación especializada
que se les brinda a los futuros intérpretes
de conferencias en las Universidades Españolas.
Palabras clave:
interpretación especializada, congresos de
medicina, mercado laboral, formación, profesión.
Abstract
Medical conferences are one of the events most
frequently held at international level and one of
the meetings that usually turn to interpreting services.
Consequently, this kind of conferences offers a
unique opportunity to conference interpreters, especially
those whose language combination is English-Spanish.
As a matter of fact, English is currently the language
par excellence of medical science. The main
purpose of this communication is to analyze (1)
the specific features that define this type of conference,
(2) the aspects related with the professional market
and (3) the specialized training offered to conference
interpreters in Spanish universities.
Key words: specialized
interpreting, medical conferences, interpreting
market, training, profession.
1. Interpretación y medicina
En la actualidad, se podría
aventurar sin demasiado riesgo que la medicina es
el terreno más fértil para la profesión
de intérprete (...). Asimismo, se ha tomado
como punto de referencia la modalidad de interpretación
simultánea, ya que (...) se trata de la opción
más frecuente tanto en la interpretación
en general, como en la de medicina en particular
(Jiménez 1998: 341)
En la literatura sobre interpretación
especializada, muchos autores han subrayado a lo largo
de las últimas décadas las enormes posibilidades
laborales que ofrece el ámbito de la medicina
al intérprete de conferencias (Sliosberg 1971;
Martin y Padilla 1989; Meak 1990; Cartellieri 1983;
Ferraz 1998; Abril y Ortiz 1998; Vankecke 1998; Jiménez
1998; Hobart-Burela 1998). Sin embargo, a pesar de
la importancia de esta ciencia en las salidas profesionales
del intérprete, la investigación sobre
el papel que desempeña la interpretación
en los congresos médicos es bastante escasa.
Por otra parte, detectamos un cierto vacío
en las Facultades de Traducción e Interpretación
españolas en cuanto a la existencia de una
materia específica en interpretación
especializada biomédica.
En la década de los 70, Sliosberg
(1971) fue uno de los primeros en subrayar la importancia
de la traducción de documentos de medicina,
ya que, según él, ningún médico,
investigador, personal de laboratorio o creador de
nuevos productos farmacéuticos puede mantenerse
al margen de la información aportada por las
obras y especialmente por las innumerables publicaciones
profesionales científicas o técnicas.
Así pues, el autor apunta que toda esta información
debe ser inteligible para el receptor y, en esta perspectiva,
la traducción representa una actividad obligatoria
para todos aquellos que se encargan de la documentación.
Su visión sigue siendo aplicable a la situación
actual, ya que el intercambio de información
entre especialistas procedentes de distintos países
es un hecho habitual en el ámbito de la medicina.
Por otra parte, además de constituir
un mercado fértil, hay autores que subrayan
las ventajas del campo de la medicina para los traductores
e intérpretes (Fischbach 1986; Galli 1990).
De este modo, Fischbach (1986) señala las siguientes
ventajas:
- Los elementos anatómicos
y fisiológicos, que son la base de los textos
médicos, son los mismos en todo el mundo.
Los conceptos médicos, y la ciencia en general,
son universales, no están unidos a una cultura
particular y por lo tanto son inmediatamente traducibles
a lenguas diferentes.
- El segundo factor sería
la disponibilidad de la literatura médica
(enciclopedias, libros de texto y diccionarios en
lenguas diferentes).
- El tercer factor sería la
equivalencia léxica. Hay incluso algunas
expresiones y acrónimos que se emplean tal
cual sin necesitar de la traducción. La terminología
médica se sigue construyendo con prefijos
y sufijos griegos y latinos, contribuyendo al mantenimiento
de equivalencias léxicas, lo cual facilita
enormemente la tarea al traductor.
No obstante, Hobart-Burela (1998),
si bien apoya las afirmaciones de estos autores, advierte
de que el mercado de los congresos médicos
se puede perder si los intérpretes no se esmeran
por satisfacer las necesidades de los usuarios, ya
que, a pesar de la solidez del mercado de la interpretación
médica, los médicos constituyen uno
de los tipos de usuario que menos toleran las deficiencias
en la interpretación.
Para ilustrar la frecuencia de celebración
de congresos de medicina en España hemos analizado
algunas de las agendas de los palacios de congresos
españoles: el Palacio de Congresos de Canarias,
Barcelona, Madrid, Sevilla y Granada. Para ello, hemos
obtenido los calendarios correspondientes a la programación
del año 2005 y, en algunos casos, del 2006,
ya que en la mayoría de los palacios de congresos
no se puede acceder a agendas de años anteriores.
Nos hemos centrado en los congresos y cursos, desechando
en la opción de búsqueda otro tipo de
eventos, como exposiciones, salones, ferias, etc.
Observamos que en los palacios de
congresos consultados un porcentaje considerable del
total de los eventos previstos para el 2005 son congresos
de medicina. En Canarias, este porcentaje supone el
45,8%, en Barcelona el 41,6%, en Madrid el 34,4%,
en Sevilla el 69,2%, y en Granada el 50%. Por otra
parte, al analizar los títulos y el contenido
de estos congresos, observamos que se trata en su
mayoría de congresos internacionales o europeos,
por lo que se podría prever la contratación
de servicios de interpretación. A todo ello
habría que añadir que en aquellos congresos
de ámbito nacional también es frecuente
la participación de investigadores extranjeros,
por lo que la presencia de los intérpretes
también se revelaría necesaria.
V Congreso Internacional de RM, ARM
y CARDIO RM
VII Congreso Internacional del IVI
+ Congreso Internacional Materno Fetal
5th International Symposium on Lysosomal
Storage Diseases
Reunión Anual de la Sociedad
Europea sobre las Enfermedades Infecciosas Pediátricas
(ESPID)
Congreso Mundial de Cardiología
XXV Congreso Mundial de Hemofilia
2. Aspectos teóricos de la
interpretación de congresos de medicina
La interpretación en el
campo de la medicina constituye un área de
investigación en el que se han realizado muy
pocos estudios en comparación con otros ámbitos
en los que se practica la interpretación, y
la mayoría de estos estudios se basan casi
exclusivamente en el tema del proceso de preparación
y documentación exhaustiva del congreso, si
bien hay una minoría que versa sobre otros
aspectos relativos al papel de la interpretación
en la medicina, como el nivel de especialización
del intérprete, las fuentes documentales y
la evaluación de la calidad. No obstante, hasta
el momento no existe ninguna obra amplia, comprehensiva
y multidimensional que examine conjuntamente todos
estos aspectos, por lo que decidimos "ordenar"
y aunar los aspectos teóricos más destacados
de la interpretación de congresos especializados,
en general, y de los congresos de medicina, en particular,
al creer en la importancia que tiene en la formación
de intérpretes el conocimiento de la situación
teórica actual de la interpretación
en el campo de la medicina.
Aspectos lingüísticos
La interpretación de congresos
de medicina se engloba en el marco general de la interpretación
de congresos especializados. Se trata de un tipo de
evento comunicativo en el que la información
transmitida se caracteriza por reflejar las experiencias
de un sector profesional que comparte un grado muy
elevado de conocimiento especializado, el cual se
diferencia del general en que ha sido creado por especialistas
para estructurar un determinado ámbito de conocimiento.
El vehículo de transmisión de este conocimiento
especializado serían los lenguajes especializados,
que se caracterizan por poseer unas ciertas peculiaridades
específicas de cada uno de ellos, como pueden
ser la temática, el tipo de interlocutor, la
situación comunicativa, la intención
del hablante, el medio en que se produce el intercambio
comunicativo o el tipo de intercambio (Cabré
1993).
Dentro de los lenguajes especializados,
se sitúa el lenguaje médico. Conocer
las características y peculiaridades de este
tipo de lenguaje puede revelarse muy útil para
el intérprete que quiera dedicarse a los congresos
de medicina, ya que los estudios sobre evaluación
de la calidad ponen de manifiesto la importancia del
empleo de la terminología adecuada para garantizar
una buena calidad de la interpretación (Bühler
1986; Collados 1998; Kopczynski 1994; Kurz 1993).
El lenguaje médico, al ser
un lenguaje científico, debería distinguirse
de los demás en virtud de unas exigencias gramaticales,
léxicas, semánticas y estilísticas
específicas: carácter universal, concisión,
objetividad, ausencia de expresividad y emoción,
significado y connotación claramente definidos
para evitar cualquier tipo de confusión y permitir
la comunicación universal, exactitud, monosemia
del léxico, propiedad y corrección,
claridad y precisión. De la misma manera, el
lenguaje científico debería utilizar
frases sencillas y cortas, evitando expresar excesivas
ideas en una misma frase, utilizando términos
corrientes y conocidos, y tendiendo a huir de los
recursos lingüísticos y figuras literarias.
No obstante, el lenguaje médico
está en ocasiones lejos de caracterizarse por
su precisión y rigor, ya que es víctima
de diversos fenómenos lingüísticos
que lo contaminan y provocan una pérdida de
precisión y claridad en el mensaje, lo que
constituye uno de los obstáculos más
serios con los que se encuentra el intérprete.
El alejamiento del lenguaje médico del rigor
lingüístico se produce fundamentalmente
en el nivel léxico-semántico. Así,
nos encontramos con casos de polisemia (síndrome
de Cushing y signo de Babinski), sinonimia
(trigonum femorale = triángulo de Scarpa,
triángulo femoral, fosa de Scarpa), y homonimia
(metrología, que significa "ciencia
de la medida" y "saberes acerca del útero");
extranjerismos (screening), préstamos
y calcos (serum globulin < seroglobulina);
neologismos (estadiaje); acrónimos (ACD,
absolute cardiac dullness = zona de matidez
cardíaca); epónimos (cirrosis
de Laennec); metáforas (piel de naranja,
bóveda craneal), onomatopeyas (borborigmo,
que se refiere al ruido intestinal producido por la
mezcla de gases y líquidos); elipsis (no
antecedentes) y falsos amigos (carbuncle =
ántrax, y no carbunco).
En el nivel morfosintáctico,
encontramos igualmente casos de contaminación
lingüística, como abuso de la voz pasiva
y del gerundio, confusión en el género
gramatical, errores de puntuación, abundancia
de construcciones negativas, expresiones mal construidas,
conversión de verbos intransitivos en transitivos,
etc. Por último, los errores de acentuación
son los que más destacan en el nivel fonético-fonológico.
Por otra parte, cabe destacar que el lenguaje médico
no permanece ajeno a los procedimientos de creación
y formación de términos médicos
como la derivación (adip < adiposo),
la composición (hemo-globina), los compuestos
sintagmáticos y estructuras sintagmáticas
(membrana timpánica), la combinación
(encefal-o-mielitis), el préstamo (screening)
y el calco (sistema inmune).
Aspectos contextuales
Además de los factores
lingüísticos, consideramos igualmente
importantes en la formación de intérpretes
especializados en congresos de medicina los aspectos
contextuales: por una parte, los distintos tipos de
eventos que se suelen organizar en el ámbito
médico, sus características y los problemas
que plantean para el intérprete y, por otra
parte, los aspectos contextuales inherentes al propio
evento en cuestión. Martin y Jiménez
(1998) y Martin (2002) consideran que los eventos
que se celebran más a menudo en el ámbito
de la medicina son los siguientes: macrocongresos,
seminarios o cursos, presentaciones de productos,
conferencias especiales y conferencias de prensa.
Cada uno de ellos trae consigo una serie de ventajas
e inconvenientes para el intérprete, como la
tecnicidad de la información, la documentación,
la duración y la estructura.
Los macrocongresos científicos
y técnicos constituyen uno de los tipos
de reuniones más frecuentes en el mundo de
la medicina y normalmente presentan una estructura
bastante compleja: generalmente el congreso se inaugura
con una sesión plenaria, y a continuación
se celebran varias sesiones simultáneas de
quince a veinte minutos. Cada sesión desarrolla
un aspecto distinto del tema principal del congreso
y las presentaciones suelen ser textos leídos.
El contenido informativo se caracteriza por su densidad,
intensidad y tecnicidad, tanto que los mismos delegados
no son a veces capaces de procesarla. La tarea del
intérprete es bastante ardua, debido al alto
nivel de especialización y al tiempo limitado
de preparación. La documentación previa
no suele escasear, pero su gran extensión unida
a las limitaciones de tiempo y el alto grado de tecnicidad
de los temas dificulta la preparación.
Los seminarios o cursos suelen
organizarlos los departamentos hospitalarios y las
facultades de medicina para facilitar la especialización
o introducir nuevas técnicas. Se trata de eventos
con un contenido informativo altamente especializado,
cuyo flujo es fundamentalmente unidireccional. No
obstante, se dan una serie de circunstancias que facilitan
el proceso de preparación del intérprete:
número reducido de participantes (estructura
menos compleja), homogeneidad en los objetivos de
los destinatarios, gran interés y motivación
por parte de los mismos y dependencia de la interpretación.
El contenido suele ser denso y técnico, pero
se suele centrar en un área de especialización,
por lo que se evita la diversidad y fragmentación
temática propia de los macrocongresos. El material,
dado su objetivo didáctico, suele estar bien
estructurado para facilitar su asimilación
por parte de los receptores, lo cual ayuda también
al intérprete. Los oradores no suelen leer
discursos escritos y utilizan apoyos visuales, como
transparencias, vídeos o Power Point.
Las presentaciones de productos
son acontecimiento bastante frecuentes en el ámbito
biomédico y se suele celebrar bajo los auspicios
de un laboratorio. Aunque la función de este
tipo de evento supone en teoría que el organizador
colabore con el intérprete, no suele haber
normalmente un contacto directo entre ellos. En caso
de proporcionarse a los intérpretes la documentación,
ésta suele ser altamente especializada, por
lo que el intérprete se ve obligado a realizar
un buen trabajo de preparación. Por otra parte,
el grado de conocimiento especializado de la persona
que presenta el producto es similar a la de los receptores
y mucho más elevado que el del intérprete.
Además, su brevedad significa a veces que,
precisamente cuando el intérprete empieza a
sentirse más cómodo, se termina la presentación.
Por todos estos factores, los autores consideran que
este tipo de evento puede ser uno de los más
difíciles de interpretar en el ámbito
biomédico.
Las conferencias especiales
forman parte en algunos casos de reuniones nacionales
de asociaciones de médicos especialistas que
invitan a un experto extranjero para que se dirija
a los miembros de la asociación; en este caso,
el intérprete sólo tiene que interpretar
esta conferencia y no toda la reunión. En otras
ocasiones, la conferencia constituye una actividad
única, con lo que las complejidades estructurales
se reducen considerablemente. Este tipo de evento
se caracteriza por ser breve, con un contenido informativo
denso y especializado, un flujo unidireccional y un
desequilibrio total en cuanto a las lenguas utilizadas,
ya que normalmente la mayoría de los oyentes
no entiende la lengua del orador y recurren a la interpretación.
El intérprete suele disponer de documentación
para la preparación, y el tema es más
preciso que en los macrocongresos y más fácil
de acotar. No obstante, existe una desproporción
entre el tiempo invertido en la preparación
y el dedicado a la interpretación. En este
tipo de evento, se situarían las retransmisiones
de intervenciones quirúrgicas.
Las conferencias de prensa
suelen tener lugar en el marco de alguno de los eventos
mencionados anteriormente. La información suele
ser menos especializada que aquella tratada en cualquier
tipo de reunión anterior.
La clasificación de Martin
y Jiménez resulta sumamente interesante por
tratarse de una de las pocas (por no decir la única)
categorizaciones existentes de los prototipos de eventos
multilingües que se organizan en el campo de
la medicina.
Por otra parte, ya una vez en el congreso,
el intérprete debería ser consciente
asimismo de los aspectos contextuales: características
de los participantes, temática, formato de
exposición de la información, objetivos
que persigue el evento, etc., y tener en cuenta la
información transmitida a través de
los elementos no verbales y, especialmente, de los
apoyos visuales. Por consiguiente, el intérprete
en formación debe aprender a utilizar de la
manera más eficaz posible los apoyos visuales
que se suelen utilizar en un congreso médico:
Power Point, transparencias, vídeos, etc.
Aspectos profesionales
Sin duda alguna, el intérprete
en formación debe estar al tanto de lo que
sucede en el mercado real de la profesión:
nivel de especialización, fases y tipos de
preparación (terminológica y/o conceptual)
más utilizados, fuentes documentales disponibles
y condiciones de trabajo. En cuanto al grado de especialización,
en interpretación existe la paradoja de que
los especialistas necesiten de personas no especialistas
para poder comunicarse entre sí sobre temas
especializados. A este respecto, existe una tendencia
mayoritaria en la bibliografía que aboga por
el papel generalista del intérprete (Herbert
1952; Seleskovitch 1968; Nilski 1969; Lochner 1976;
Watson 1982; Kopczynski 1986; Martin y Jiménez
1998; Collados 1998; Martin 2002), si bien con el
paso de los años se ha producido un aumento
en el número de autores partidarios de la especialización
(Longley 1968; Nekrassoff 1977; Schweda-Nicholson
1989; Feldweg 1990; Moser-Mercer 1992). Sin embargo,
los autores que abogan por la corriente generalista
subrayan la necesidad imperativa de que el intérprete
realice un proceso adecuado de preparación
y documentación para suplir de alguna manera
las diferencias cognitivas que existen entre él
y el especialista.
En esta línea, en la literatura
existente se observa el predominio de la preparación
por fases (Gile 1985, 1986; Altman 1990; Moser-Mercer
1992; Schweda-Nicholson 1994). A este respecto, cabe
destacar la clasificación de Gile (1985, 1986),
ya que se trata de una de las más consideradas
en el mundo de la interpretación. El autor
divide el procedimiento de preparación en tres
fases. La primera fase es la que él denomina
la preparación en casa, que se realiza
durante los días o semanas antes del congreso.
Las ventajas de esta preparación son obvias:
el intérprete puede disponer de su tiempo como
guste y desplazarse a su antojo, así como detectar
los términos susceptibles de plantear problemas
y buscar soluciones con la ayuda de especialistas
o de documentos paralelos. La segunda fase sería
la preparación de última hora,
que se llevaría a cabo en el lugar de celebración
del congreso antes de su comienzo. El problema principal
lo constituyen las limitaciones de tiempo. Los intérpretes
sólo disponen de algunos minutos o decenas
de minutos (en pocos casos de horas cuando se organizan
briefings o durante un viaje con los delegados)
para preguntar a especialistas o colegas sobre términos
que pueden plantear problemas. Esta segunda fase permite
la recopilación de datos terminológicos
más fiables y pertinentes que aquellos recogidos
durante la preparación en casa, ya que las
fuentes son los propios participantes del congreso
que comunican al intérprete el vocabulario
que ellos mismos utilizan. La última fase sería
la preparación durante el congreso,
que se produciría una vez que éste ya
ha comenzado. Esta fase cuenta con más restricciones
de tiempo y de acción que la fase anterior.
Sin embargo, en cabina, el intérprete escucha
a menudo pronunciar palabras que buscaba en la lengua
meta, lo que le permite resolver algunas dudas puntuales.
El sentido común lleva al intérprete
a realizar una preparación en casa lo más
completa posible, seguida de una preparación
de última hora y durante el congreso complementarias,
con una ponderación de los esfuerzos que favorece
con mucho la primera fase.
En el campo de la preparación
específica para congresos de medicina, Ferraz
(1998) es partidario de una fase de preparación
inicial en la que se adquieran unos conocimientos
generales de anatomía sin entrar en detalles.
De este modo, el autor propone familiarizarse con
los sistemas o aparatos (funciones y tejidos de que
están compuestas sus distintas partes), la
histología (saber reconocer los tejidos y sus
características), la fisiología y la
bioquímica. En una segunda fase, considera
imprescindible adquirir unos conocimientos generales
de patología, síndromes, enfermedades
infecciosas, especialidades clínicas, ginecología,
obstetricia, medicina pediátrica, embriología,
práctica general, oftalmología, otorrinolaringología,
dermatología, ortopedia y traumatología,
anestesia, reconocimiento, medicina geriátrica,
cirugía, procedimientos clínicos, técnicas
de laboratorio, instrumental de quirófano,
maquinaria y tecnología médica, prefijos
y sufijos griegos y latinos.
Por su parte, Abril y Ortiz (1998)
plantean otro tipo de proceso orientado a la formación
de intérpretes. Estas autoras sugieren que
los intérpretes adquieran a lo largo de su
formación una visión de conjunto sobre
los congresos biosanitarios, los problemas a los que
se enfrentarán y la forma más práctica
y eficaz de afrontarlos. La primera fase consistiría
en una introducción a la interpretación
en el ámbito biosanitario, en la que se tratarían
los siguientes puntos:
- Situar los congresos médicos
en el contexto de las reuniones internacionales.
- Definir las características
del público asistente, necesidades y expectativas
y la relación emisor-receptor.
- Destacar la importancia de la preparación
previa.
- Introducir la técnica del
lateral thinking (práctica de identificar
todos los campos conceptuales afines al tema central
y que podrían tratarse en el desarrollo del
mismo).
- Señalar las fuentes de documentación
(distintos tipos de publicaciones científicas).
- Discernir la utilidad y fiabilidad
de cada tipo de publicación y cuándo
utilizarla.
- Señalar las características
del lenguaje médico.
La segunda fase se centraría
en la terminología médica: etimología
y formación de palabras, dificultades terminológicas,
coexistencia de términos comunes y términos
técnicos en inglés, especialmente en
anatomía, palabras de traducción engañosa
que suelen provocar calcos y falsos amigos, pares
de términos cuyo uso preciso plantea ciertas
dificultades, términos cuyo uso depende de
la preferencia cultural, acrónimos, siglas
y abreviaturas. Por último, la tercera fase
trataría los aspectos conceptuales, ofreciéndose
una visión de conjunto sobre la ciencia médica
y sus ramas: anatomía, patología, fisiología
y farmacología.
En el ámbito de la preparación,
una dicotomía muy presente en la bibliografía
estriba en la naturaleza de esa preparación,
distinguiéndose entre preparación terminológica
(Gile 1986; O'Neill 1988) y preparación conceptual
(Seleskovitch 1968; Loose 1989, Lederer 1994). La
opción de la preparación terminológica
consistiría en centrarse en los términos
que aparecen en la documentación, tratar de
encontrar sus equivalentes y, de manera adicional,
de comprenderlos para integrarlos finalmente en el
bagaje cognitivo, lo que no siempre ocurre, dada la
cantidad ingente de términos a estudiar y las
limitaciones de tiempo. Un análisis de las
necesidades y posibilidades del intérprete
pone de manifiesto la eficacia de esta filosofía
en los congresos muy técnicos en los que se
excluye una comprensión profunda del mensaje
que permita al intérprete reformularlo libremente
utilizando todos los recursos lingüísticos
de los que dispone. La preparación conceptual,
por su parte, se basa en la premisa de que un intérprete
no puede realizar una buena interpretación
sin comprender el discurso.
Cabría preguntarse, pues, si
es posible realizar una buena interpretación
con una preparación exclusivamente terminológica
o si, por el contrario, es posible interpretar con
éxito con una preparación exclusivamente
conceptual. Aunque la mayoría de los autores
subrayan la conveniencia de llevar a cabo ambos tipos
de preparación, hasta el momento no hay ningún
estudio empírico o experimental que respalde
esta hipótesis.
Aspectos relativos a la evaluación
de la calidad
Por último, todos los aspectos mencionados
hasta el momento (conocimiento del lenguaje médico,
de los factores contextuales, profesionales) influyen
en la evaluación de la calidad, tema bastante
debatido y polémico. Si bien existe la idea
generalizada de la importancia de establecer una definición
clara de la calidad en interpretación de conferencias,
en la realidad no existe una definición consensuada.
Tampoco existe un consenso claro sobre quién
o quiénes deberían evaluar la calidad
de la interpretación (usuarios, intérpretes
pasivos, el propio intérprete). Sin embargo,
sí parece haberlo en los parámetros
que influyen en la calidad de la interpretación,
de los cuales los más citados en la mayoría
de los estudios realizados son, por orden de importancia,
los siguientes: consistencia de sentido con el mensaje
original, la cohesión lógica del discurso
meta, el uso de la terminología correcta, la
transmisión completa de la información,
la corrección gramatical, la fluidez y los
rasgos prosódicos en menor medida. Consideramos
que el intérprete en formación debe
tener en cuenta estos criterios para centrar sus esfuerzos
en mejorar la calidad de su interpretación
de cara a los futuros usuarios.
3. Aspectos prácticos de la
interpretación de congresos de medicina
A pesar de la importancia de
la teoría en interpretación, la formación
de intérpretes especializados en medicina no
puede mantenerse al margen de la práctica real.
De este modo, consideramos que para tener una visión
realista es necesario analizar las características
del mercado de la interpretación médica
y los requisitos que se exigen a un intérprete
de congresos de medicina, para lo cual hemos llevado
a cabo un estudio empírico dirigido a intérpretes
especializados en el campo de la medicina.
El objetivo de este estudio es proporcionar
una visión general sobre algunos aspectos que
rodean a la práctica profesional. El cuestionario
se compone de cuatro bloques de preguntas: datos personales
y profesionales, datos relativos al contexto de los
congresos de medicina, a la preparación y a
la calidad.
Para realizar este estudio exploratorio,
el instrumento de medida utilizado es el cuestionario.
La población de estudio son intérpretes
profesionales que trabajan y residen en España,
y que se han especializado en mayor o menor grado
en la interpretación de congresos de medicina.
Esta población de estudio se subdivide en tres
categorías: intérpretes docentes de
distintas universidades españolas, intérpretes
freelance que no pertenecen a ninguna asociación
profesional e intérpretes afiliados a alguna
asociación profesional, fundamentalmente AICE
y AIIC. El número total de intérpretes
encuestados asciende a 43, cifra que consideramos
bastante significativa teniendo en cuenta que los
intérpretes especializados en congresos de
medicina constituyen una población de estudio
bastante limitada.
A continuación analizaremos
cada bloque de preguntas, deteniéndonos en
los datos que consideramos más significativos,
y finalizaremos con unas conclusiones generales de
los resultados obtenidos.
Datos personales y profesionales
La gran mayoría de los intérpretes
encuestados son mujeres, lo cual nos adelanta que
se trata de una población eminentemente femenina,
factor a tener en cuenta, ya que los resultados globales
podrían variar significativamente si el porcentaje
se invirtiera, es decir, si la mayoría de los
encuestados fueran de sexo masculino (Ng 1992). Más
de la mitad de los encuestados lleva ejerciendo como
intérprete entre 11 y 20 años, con lo
cual se trata de intérpretes con una amplia
experiencia profesional. La modalidad de interpretación
que practican con más frecuencia es, por unanimidad,
la simultánea, seguida por la consecutiva y
por la bilateral. La combinación lingüística
de los encuestados es bastante diversa, y nos encontramos
ante una gama muy amplia, si bien el inglés
y el francés se destacan como las lenguas extranjeras
de trabajo más frecuentes.
Un punto muy interesante es el de la especialización.
Los datos nos revelan que existe un equilibrio entre
intérpretes especializados e intérpretes
generalistas. Entre los que se han especializado,
cabe destacar una vez más el amplio abanico
de campos: medicina, informática, minería,
ingeniería, estadística, microeconomía,
deportes, automoción y restauración,
teniendo en cuenta que la mitad se ha especializado
en medicina y en otro de los ámbitos mencionados.
En cuanto al ejercicio de otras actividades profesionales,
la mayoría se dedica a otras actividades, normalmente
la docencia y la traducción, lo cual nos indica
que es posible compatibilizar el trabajo de intérprete
con otras actividades profesionales.
Datos relativos al contexto
Según los encuestados,
los eventos multilingües que recurren con más
frecuencia a la interpretación son los seminarios
y cursos, los macrocongresos y las presentaciones
de productos, seguidos por las conferencias de personalidades
invitadas, las reuniones de trabajo y las negociaciones.
En los congresos, la modalidad de interpretación
más frecuente es, por unanimidad, la simultánea,
seguida por la consecutiva y por la bilateral, esta
última en menor medida. En cuanto a la combinación
lingüística, se destaca la hegemonía
del inglés y de la combinación lingüística
inglés-español, español-inglés.
Respecto a la temática de los
congresos, la gran mayoría afirma que hay temas
que se repiten con cierta frecuencia en los congresos
de medicina. La rama de la medicina más mencionada
es la traumatología, seguida por la cardiología,
el SIDA y la oncología. Otros temas frecuentes
son la genética, odontología, cirugía
digestiva e hipertensión, seguidos por la medicina
preventiva, bioquímica y biofísica,
dermatología, veterinaria, cirugía ortopédica,
radiología, medicina interna, pediatría,
salud materno-infantil y la presentación de
nuevos medicamentos.
En lo que se refiere a los apoyos
visuales, todos los encuestados responden que es frecuente
su utilización en los congresos de medicina,
sobre todo la del Power Point. Otros apoyos visuales
mencionados son los vídeos, las diapositivas
y las transparencias, e incluso la transmisión
directa desde el quirófano. Dada la frecuencia
de la utilización de apoyos visuales, una buena
visibilidad de la pantalla de proyección y
de los ponentes es considerada muy importante, pero
no ocurre lo mismo con la visibilidad de la sala y
de los participantes, considerada poco importante.
En cuanto a los participantes, según
los encuestados los médicos del sector público
y privado son los que asisten con más asiduidad
a los congresos de medicina, seguidos de los profesores,
investigadores y estudiantes.
Datos relativos a la preparación
de congresos de medicina
La aceptación de un determinado
encargo de interpretación está muy relacionada
con el código deontológico de las asociaciones
profesionales y con la ética propia de cada
intérprete, por lo que los sujetos muestran
su cautela en cuanto a la aceptación de un
encargo, la cual supeditan a determinados factores
como la especificidad del tema, el tiempo y material
disponible, las condiciones de trabajo o la combinación
lingüística.
Según los encuestados, el nivel
de especialización que debe tener un intérprete
de medicina es alto. La mayoría de los encuestados
reconoce no haber realizado ningún curso o
seminario en medicina para adquirir esta especialización,
y muchos afirman haberse especializado a través
de la experiencia diaria y prolongada.
Como ya mencionábamos anteriormente,
para suplir la diferencia de conocimientos entre el
médico y el intérprete, la mayoría
pone de manifiesto que con un buen proceso de documentación
y preparación se pueden suplir estas diferencias.
Para prepararse el congreso, todos los encuestados
se decantan por la preparación en casa, aunque
también subrayan la importancia de la preparación
en cabina y una vez en el congreso, justo antes de
que empiece. La mitad de los sujetos se prepara asiduamente
en sesiones de briefing, y otros citan también
otros lugares y modos de preparación, como
las bibliotecas especializadas, la consulta a expertos,
hospitales y facultades de medicina y cursos de formación
específica. La diversidad de respuestas muestra
que no existe un único proceso establecido
de preparación, y que cada intérprete,
dependiendo de sus necesidades y conocimientos, requiere
un proceso distinto.
En cuanto a la naturaleza de la preparación,
la mitad de los encuestados afirma prepararse tanto
a nivel terminológico como conceptual, si bien
un porcentaje alto opta básicamente por la
preparación terminológica. Por otra
parte, cuando existen limitaciones de tiempo, la mayoría
se decanta por la preparación terminológica,
frente a una minoría que sigue afirmando que
se decantaría por las dos o, en caso de no
tener tiempo, no aceptaría el congreso. En
esta misma línea, la mitad afirma que, dependiendo
del tema, es posible realizar una buena interpretación
llevando a cabo una preparación exclusivamente
terminológica.
El material más consultado
en cabina son los glosarios, seguidos de los diccionarios,
las fichas con términos clave y los manuales.
Otros encuestados subrayan la utilidad de otras fuentes
documentales, como las listas de términos por
ponencias, los artículos en el idioma de llegada
sacados de Internet, apuntes y esquemas propios, cuadernos
con dibujos y términos, y listas de palabras
propias. Como fuente de documentación, Internet
es considerado muy importante e imprescindible.
Por otra parte, el conocimiento de
las características del lenguaje médico
es considerado un factor bastante importante, no sólo
de la terminología, sino también de
ka fraseología, estilo y formación y
creación de términos.
Datos relativos a la evaluación
de la calidad
El cuarto y último bloque
incluye preguntas sobre los parámetros de calidad
más valorados a la hora de evaluar una determinada
interpretación.
En primer lugar, la mayoría
de los encuestados afirma que para realizar una interpretación
de calidad el intérprete siempre debe entender
perfectamente el discurso del orador, resultado que
contradice el de la pregunta relativa a la naturaleza
de la preparación, ya que recordemos que la
preparación terminológica suele ser
la más frecuente entre los encuestados. Por
otra parte, dado que hay congresos de medicina que
tratan una temática sumamente especializada,
cabría plantearse si esta respuesta se ajusta
a la realidad, ya que hay ocasiones en que el tema
es tan técnico que su comprensión por
parte del intérprete se revela casi imposible,
especialmente teniendo en cuenta las limitaciones
de tiempo a las que se ve sujeto.
En cuanto a los parámetros
que los encuestados creen que son más valorados
por los participantes, el más importante sería
la utilización de la terminología adecuada,
seguida por la cohesión del mensaje recibido,
la consistencia de sentido con el mensaje original,
la transmisión completa del contenido, la fluidez
y en menor medida la voz agradable, el estilo, el
uso gramatical correcto, la entonación y el
acento nativo. No obstante, cabría preguntarse
si los participantes se encuentran en situación
de valorar la consistencia de sentido, dado que en
la mayoría de los casos desconocen o no dominan
a la perfección el idioma original como para
poder contrastar el discurso original con el discurso
meta. Por otro lado, los médicos, al ser especialistas
que dominan un determinado tema, podrían darse
cuenta de errores de consistencia al ver que el discurso
interpretado contiene una información que no
concuerda con sus conocimientos.
4. La formación en interpretación
especializada en España
En los planes de estudio de las
Facultades de Traducción e Interpretación
españolas, observamos que existen dos materias
troncales, las Técnicas de la Interpretación
Consecutiva y las Técnicas de la Interpretación
Simultánea, las cuales se cursan en el tercer
año y son de carácter introductoria,
lo cual se puede ver en su descripción del
contenido (Boletín Oficial del Estado):
Técnicas de Interpretación
Consecutiva: Técnicas de oratoria y síntesis
oral. Variantes de interpretación consecutiva.
Comprensión. Análisis Memorización
y/o anotación. Ejercicios de interpretación
consecutiva.
Técnicas de Interpretación
Simultánea: Medio físico y equipos
electrónicos. Preparación remota/inmediata,
audición, análisis y reformulación.
Uso de textos escritos. Terminología especializada.
Interferencias lingüísticas. Ejercicios
de interpretación simultánea. Traducción
a la vista.
Aparte de estas dos asignaturas, no
hay otras materias troncales u obligatorias de interpretación
especializada, y mucho menos de interpretación
biosanitaria. No obstante, hay facultades que sí
incluyen entre sus optativas materias más específicas
y avanzadas de interpretación (CES Felipe II,
Universidad Autónoma de Barcelona, Universidad
Pompeu Fabra) e incluso existen algunas que ofertan
entre sus optativas materias de interpretación
especializada, caso de la Universidad de Vigo o de
Granada. Por otro lado, hay facultades que organizan
másters en interpretación de conferencias,
como la Universidad de La Laguna, la Universidad de
Vigo, ICADE o el Centro Universitario Cluny. Los programas
de estos másters suelen incluir asignaturas
avanzadas de técnicas de interpretación,
tanto consecutiva como simultánea, asignaturas
de terminología y de otras materias, pero se
suelen centrar en última instancia en la interpretación
de discursos de organismos internacionales, sobre
todo comunitarios. No obstante, el máster organizado
por la Universidad de Vigo incluye en el segundo año
una materia de terminología médico-científica
muy útil para el intérprete que se quiera
especializar en el ámbito de la medicina. De
esta situación se desprende que, a pesar de
las posibilidades laborales que ofrece la medicina
a los intérpretes, se trata de una materia
olvidada de alguna manera en los estudios ofertados
por las facultades de traducción e interpretación
españolas.
5. Conclusiones
El propósito de este artículo ha sido
(1) poner de manifiesto las posibilidades que ofrece
el ámbito de la medicina a los intérpretes
de conferencias; (2) resumir brevemente algunos de
los aspectos que forman parte de los congresos especializados,
en general, y de los congresos de medicina, en particular,
con el propósito de ofrecer una visión
muy general del marco teórico en el que se
circunscribe la interpretación de los congresos
de medicina; (3) describir grosso modo la situación
del mercado laboral de la interpretación médica,
a través de un estudio empírico realizado
a intérpretes especializados en congresos de
medicina; y (4) describir brevemente la situación
académica en las facultades de traducción
e interpretación españolas.
Con todo ello, nuestro objetivo
último ha sido proporcionar una visión
lo más amplia posible de aquellos aspectos inherentes
a la interpretación en el ámbito de la
medicina.
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